Cuando la indecencia ataca al Barcelona (Ivar Matusevich)


Por lvar Matusevich: Follow adrianboullosa on Twitter

Año bisiesto o radicalización de los tiempos, falta de libertad de expresión y una dinámica que tiende a que lo incómodo se silencie, se arrincone y se extermine con eufemismos.

El poder ha girado y definitivamente no llegarán buenos tiempos. Todo, y que se os grabe de una vez por todas, tiene que ver con todo y cuando un equipo gana sospechosamente y otro pierde sospechosamente, las casualidades no existen.

Si alguien es mejor que el poder hegemónico, hartos de esperar y de gastar fortunas, llega la orden y, como sea, hay que ganar. Después de todo, el dedo en el ojo que marca el camino, lo dejó bien claro. ¡Todo vale!

No tendrán vergüenza, claro que no, porque es el sino de su comportamiento. Injuriar desde tribunas interesadas con personajuchos que no alcanzan a ser ni cabareteras de barrio marginal, indecentes de la calumnia, esquelas del descontrol emocional y ver el microbio en ojo ajeno, ignorando la viga del propio, es el común denominador del día a día.

Aunque insistan, aunque desde todos los ámbitos presionen para que no hablemos, seguiremos intentando estar a la altura de quienes han escrito la historia con la frente alta, sin traiciones, sin ser víctima y verdugo a la vez. Aunque la comida de nuestros hijos peligre, es hora de hablar, de resistir y de no esconderse en el ámbito para gritar con fuerzas: ¡nos están linchando!

Hay momentos en la vida en los que estás de un lado y eres, o te mimetizas definitivamente en el aljibe de las miserias, en el talibanismo que lleva la sangre en el odio que profesa.

Por supuesto que todo se basa en la importancia de los valores que asumimos como propios y, como dijo Eduardo Galeano (puedes encontrar sus declaraciones aquí) “reivindicar la libertad de quienes tienen el coraje de jugar por el placer de jugar en un mundo que manda jugar por el deber de ganar”.

Estás de un lado o de otro, repito, no hay neutrales mientras las cenizas negras expiran por las chimeneas de la muerte en la memoria. Es tiempo de ignominia o resistencia. Tú eliges.

Esta entrada fue publicada en Opinión. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s